La frittata se trata de una gustosa receta italiana a base de huevo, muy parecida a la tortilla, pero con la diferencia de que a esta no se le da la vuelta en el sartén, sino que se cocina a fuego lento. Su preparación es súper flexible porque depende de los ingredientes que cada quien le quiera echar, sin embargo, se recomienda no prescindir de las hierbas aromáticas, ni del queso (si se usa pecorino, mucho mejor).
Cortamos el pimiento a tiras, laminamos la cebolla y troceamos los ajetes.
En una sartén añadimos un par de cucharadas de aceite y lo salteamos todo con pimienta y sal.
Después añadimos dos cucharadas de cebolla caramelizada, unas hojas de albahaca partida, los tomates cherry y un puñado de espinacas baby. Apagamos el fuego y dejamos que el calor marchite ligeramente los últimos ingredientes.
Batimos los huevos con sal, pimienta, mostaza y pecorino rallado.
Vertemos por encima y antes de que se cuaje cortamos en rodajas finas el calabacín y extendemos por toda la superficie. Troceamos el queso de cabra e introducimos por toda la frittata.
En la ultima capa ponemos una capa de pecorino y terminamos con tomate fino a rodajas.
Sacamos del fuego y lo ponemos en el horno 10-12 minutos a 180º para que termine de cuajar y fundir
¡Ya tenemos una espectacular frittata grandiosa y colorida!
*Su preparación puede ser con estos ingredientes o con muchos otros que sean de vuestro agrado.


